ADVERTENCIA

Este blog contiene elementos de lenguaje,salud, sexo y violencia que no debe ser leído por niños, niñas y adolescentes y tampoco por personas que consideren ofensivo su contenido

viernes, 9 de noviembre de 2012

El Sadismo detrás del Masoquismo

No es la prima vez que lo digo: Los masoquistas somos mucho más sádicos que los Dominantes y nuestra capacidad para imaginar situaciones de dolor y humillación es muy superior a la de un sádico. 

 El sábado nos encontrábamos en una reunión privada @AmaShanna, @MaraBizarre, @rpspank @socrateazotador @sumisaestrella, @emilebondage y yo y comenzamos a jugar un poco y ver cómo azotaban a Emile para mí fue delicioso y motivante… lo suficiente para que yo fuera la siguiente ;). Pero una de las cosas que más me llamaba la atención era todo lo que podía imaginarme para aumentar la “tortura” psicológica de Emi en ese momento… y de hecho hice varios comentarios al respecto. La verdad es que yo estaba pensando lo que yo le haría a Emile si estuviese en mi manos… 

 Para nadie es un secreto que la parte psicológica juega un papel primordial en nuestro mundo. No es lo mismo estar en el mood de jugar, a saber que recibo un castigo por una falta real o simplemente estar en esos momentos donde lo único que necesito es cuero para saciar mi sed masoquista. Pero al final, a mí no me gusta el dolor por el dolor. A mí me gusta todo el contexto que se genera en una sesión en el cual hay dolor involucrado y es sólo una parte de la escena que me llena. 

Así es como no es lo mismo que un Spanker tome una correa al azar para azotarte, a que lo veas sacarse el cinturón del pantalón, doblarlo en dos y hacerlo sonar antes de dictar sentencia, o que hagas algo malo y te azote inmediatamente, a que se tome el tiempo de regañarte por la falta cometida y te haga sentir culpable y mal por tus acciones al punto de aceptar que mereces realmente la tunda que vas a recibir. Como tampoco es lo mismo recibir los azotes calladita a tener que contar cada uno de los azotes… Y aquí se vienen las millones de variables que la interacción ofrece y que aumenta el morbo de las situaciones.

 No quedarte con el “Uno, Dos, Tres”, sino agregarle un extra a la respuesta al azote son aspectos que le dan un toque de humillación excitante al castigo. Si además te hacen repetir una frase relacionada al castigo es hasta mejor: “Cuatro, prometo no volver a fumar Señor” o “Cinco, no debo decir groserías” o la siempre famosa, humillante y desesperante “Seis, Gracias Señor, por favor deme otra”. 

 Y ni hablar de las posiciones… Yo soy fiel amante y defensora del OTK, y nunca nada podrá comprarse a la sensación de humillación pero tampoco con el nivel de compenetración con el Spanker que llega al punto de que, a pesar de que estoy siendo azotada, me siento protegida por él. 

 Hace poco vi un video de Girls Boarding School donde mi adorado Tom jugaba con la mente de una pobre chica y además de colocarla en una posición bastante incómoda para azotarla con una vara (Ella estaba arrodillada sobre una silla con las manos apoyadas en el piso), era responsabilidad de la spankee decidir cuándo era suficiente el castigo. Pero no todo era tan fácil, obviamente, porque si ella optaba por decir que era suficiente demasiado pronto… Tom simplemente iba a duplicar los azotes que él tenía en mente como suficientes. ¡Qué tortura tan horrible! ¿Cómo sabes cuánto considera es que es suficiente castigo? Entonces una tiende a extender las cosas hasta que seguramente pasaste el número que el Spanker tenía en mente y ya no hay nada que hacer. 

 O como la variante de decirle a la Spankee que te de el número de azotes que se merece. Ese es un juego en el que una no debe caer. Es una trampa. Si el número es pequeño siempre buscarán algo por qué multiplicarlo y si es muy alto… NUNCA lo van a dividir… sino que te quedaste con ese número. 

 ¿Y saben qué es lo peor? Que a nosotras las spankees nos encanta ver todas estas tácticas crueles aplicadas en otras personas y claro, también en nosotras… pero la diferencia es que casi nunca tenemos la oportunidad de ser sólo una expectadora y disfrutar del morbo que genera la escena sin estar sintiendo la vergüenza, el dolor y la humillación del momento. 

 Y es así como cuando estás de expectadora siempre pensarás que el Spanker o Dominante puede hacer más para torturar psicológicamente a la pobre víctima, porque secretamente es algo que nos encantarían que nos hicieran aunque nunca lo admitiríamos y en el momento del castigo no lo querramos; porque como dije en un post hace unos años, las spankees tenemos una doble moral fácilmente confundible con bipolaridad en la que nos esforzamos con ganarnos una tunda y cuando nos la ganamos… ya no la queremos jajajajajajaja. 

 Al final, menos mal que no soy Dominante porque sin duda sería mala y muy, muy sádica…

2 comentarios:

Carla Sumisa dijo...

Que cool! No me sabia esa de "Seis, Gracias Señor, por favor deme otra"

La verdad es como tu dices, seria dificil ser Dom porque quizas lo quieras hacer pero capaz te revuelves por cambiar de rol!

(Nueva en el BDSM pero aficionada 100% al sadomasoquismo)

Saludos desde Maracaibo (SI, aqui si hay gente aficionada al BDSM -aunque empiezo a creer que soy solo yo- hahaha)

alespankee dijo...

Hola Carla!!!

Claro que sí hay BDSMeros en Maracaibo!!! Y conozco a varios personalmente!!! Si tienes alguna duda de cómo ubicarnos escribeme a aleapankee@gmail.com

Saludos

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