viernes, 7 de diciembre de 2007
La injusticia
Como dije en ese comentario este blog lo iniciamos Rafa y yo, pero no se llama spanking de Rafa y Ale, se llama Spanking en Venezuela y me gustaría que las personas que deseen participar lo hagan siempre y cuando usen un lenguaje apropiado y sigan la línea del blog. Discúlpenme los otros spankos de otras nacionalidades por no incluirlos. Por los momentos quiero mantener el blog como parte de Venezuela y definir las tendencias aquí en el país; pero igual están invitados a participar con sus comentarios y a agregarme y chatear con nosotros.
Bueno, ahora que hice la invitación oficial les tengo que contar que ya llevo tres semanas sin siquiera tocar un cigarro. ¿Será por sumisión o por miedo a lo que me pueda pasar si Rafa me descubre fumando? No lo sé, aunque la verdad es que lo quería dejar y el hecho de que Rafa me lo prohibiera fue la excusa que estaba espera para hacerlo.
Rafa se ha puesto mucho más estricto ahora que somos novios y ya no me pasa ninguna falta. A veces hasta exagera. Ya les había comentado que tengo la regla de no decir malas palabras y que por cada tres groserías me dan una tunda y si llego a nueve me lavan la boca con jabón. No me ha ido tan mal. Esa regla se colocó hace mes y medio y hasta ahora sólo me han lavado la boca con jabón una sola vez.
En fin, el caso es que Rafa me acaba de decir que he llegado a seis groserías, así que ya se imaginarán lo que significa. Pero no es justo porque técnicamente no dije groserías. Lo que pasó es que ayer estábamos chateando con Caroll y escribí dos. Les puedo asegurar que ambas fueron totalmente justificadas dentro de la oración y el contexto pero a Rafa no le importó. Esas fueron las groserías cuatro y cinco. Pero el colmo es la grosería que me va a ganar una buena tunda, donde seguramente va a usar el cepillo de madera... En mi nick tenía una frase textual del Presidente de la República en la que había una mala palabra. La cita decía: "el ser humano está hecho de sangre... y mier..." No termino la palabra para que Rafa no decida contármela como la séptima. En fin, me parece totalmente injusto porque ni siquiera fui yo la que lo dijo, estaba citando a Hugo Chávez. Pero a él no le importó y ya me recordó lo que me espera.
Antes solía pasarme algunas porque tenían sentido en la oración pero ahora no se le pasa ni una sola y la pregunta es ¿Qué cambió? ¿Que ahora soy su novia? Eso no me parece una razón válida para que sea más estricto conmigo, al contrario, debería ser más cariñoso y entenderme más. En fin... Esperaré que no sea muy severo conmigo, aunque si ustedes me apoyan, quizás decida perdonarmela y hacerle entrar en razón de que está siendo injusto.
OJO: Yo generalmente acepto mis castigos cuando me los merezco, pero esta es la primera vez en los cinco meses que llevo conociendo a Rafa que siento que me va a castigar injustamente. Y aprovecho para que también me apoyen para que Rafa decida terminar su historia, que ya ha pasado más de un mes y no la ha terminado.
miércoles, 5 de diciembre de 2007
La Presentacion
Mi nombre es Caroll, no es mi nombre exactamente pero todos me llaman así, tengo 21 años soy casada, con un spanker por cierto, estudio 5to semestre de contaduría pública, y me encantan los animales :D. Es mi rasgo más característico.
¿A qué edad me di cuenta que soy spankee? Eso ni yo lo sé. Sólo sé que cuando era más niña soñaba con que llegaba la terrible maestra a castigarnos a todos con su regla macabra..
Mis papás... o mejor dicho mi mamá si alguna vez me nalgueó fue en extremo raro. Siempre fui obediente y "sumisa" con mi mamá. Mi papá estaba más por consentirme que otra cosa, en fin siempre fui obediente con quien me convenía.
Incluso lo soy ahora después de casada que descubrí a mi esposo todo un spanker..
de mal carácter por cierto. Bastante gruñón jaja.
Bueno, espero algún día quiera entrar acá y hacer comentarios.
y espero que uds. lean lo que escribo y les guste. Estoy y estamos para intercambiar material jaja .
Saludos, se les quiere..
Caroll..
Un saco de tuercas llamado AUTO!
Hoy comienzo mi primer relato con una pregunta:
Quisiera que por favor un voluntario spanker me explicara ¿Que sienten cuando su spankee y/o pareja les pide prestado su automóvil? ¿Podría un voluntario responderme?
el porqué de mi pregunta se los explico acá:
El día lunes 30 de julio del año en curso culminante, mi esposo muy a regañadientes y después de un mes de laaarga insistencia mía por fin se digna a prestarme su carro, con la excusa de ir a retirar el pasaporte a la plaza de toros de acá de Maracaibo (zona bastante ajetreada) ya que si no iba ese preciso día iban a quemarlo (supuestamente) en fin lo engañé. El accedió a prestarme su carro con la condición de que no VOLARA como dice él.
Siempre esta diciéndome que el único carro que me sienta bien es el del loco doctor de "viaje al futuro", ese que dobla los cauchos y vuela por encima de todos los demás a una velocidad extrema... je je je acá en este tráfico de infierno no me caería mal uno de esos. En fin esa era la condición. Yo acepté de inmediato porque quería el carro por encima de todo. Al salir del estacionamiento con un amigo iba a 10 Kph. mientras él tuviera alcance de vista, y 10 metros más adelante cometí mi primera "maracuchada" (CRASSO ERROR) me le adelanté un carro y le robé su pueto en el semáforo justo antes de que la luz verde encendiera y ¿Qué creen? acá ésto es muy común: el muy atrevido me tiró literalmente el carro para chocarme. Yo por mero susto lo esquivé para evitar el golpe del lado izquierdo y me llevé la acera del lado derecho!! SÓLO A DOS CUADRAS DE DONDE ME HABIAN PRESTADO EL CARRO!!!
Total, no pensé que fuese mucho, ¡Por Dios sólo era una acera de una cuarta de alto! no debía ser para tanto. No le dí importancia al asunto y fui a buscar mi pasaporte. Al llegar después de una interminable cola me dijeron que no podían entregarmelo ese día. Regresé y la cara de mi amigo no era normal... sólo escuche que me dijo: "¡¡¡Caroll te van a matar!!!" yo inmediatamente fui a ver mi desastre y al mirar los cauchos... casi me desmayo!
No me subí en la acera, sino que raye los 2 rines del lado derecho del carro. No estaban destruidos.. el que más sufrió tenía dos dedos de rayón a lo largo de la orilla, al regresarle el carro lo inspeccionó cual detective de película, sólo le faltaba la lupa.
En cuanto me paré en el estacionamiento vio los rines y sólo me dirigió la mirada para decirme:
"Ni Mandrake el mago te salva a la noche!". Sus ojos tenían un fuego vivo, que hasta hoy me asombran. Cuando ese día llegó a la casa yo quise dármelas de víctima. Tenía puesta un pijama de pantalón grueso y le dije que no quería ni hablar y que apagara temprano la tv porque me dolía mucho la cabeza :p (la víctima sufrida yo)
Se cambió de ropa sin hablar y encendió la luz, busco la goma y soltó el primer golpe, yo para hacer más real la mentira me había acostado boca abajo. Él sabe perfecto que así es como concilio el sueño, con sólo el primer golpe di un brinco en la cama y me halo de un brazo, hizo su famosa llave para que yo no pudiera moverme ni un centímetro y me pegó tantas veces que al día siguiente no pude ir a trabajar.
No sé porqué pero en ese momento con el primer brinco mire el reloj, eran exactamente las 9.30pm. Desde ahí me hizo contar los golpes sin perder la cuenta, (gracias a Dios y a la Chinita no me hizo dar las gracias) yo solo tuve fuerzas para contar hasta 20 golpes. Cuando vio que dejé de contar, que mis sollozos eran más fuertes y me ahogaban, paró. No sin antes dar como cinco minutos más de golpes después que conté 20.
La goma estaba tan caliente que se doblaba con facilidad (cosa difícil). Yo no dejaba de llorar incluso 20 minutos después que terminó el castigo.
Hoy en día, 5 de diciembre haciendo reflexión a tres meses y un poquito, me preguntó si valió la pena semejante castigo, yo pasé casi un mes sin poder dormir siquiera de lado, porque todo mi trasero era un arco iris, no podía sentarme y mucho menos usar jeans en ese tiempo. Él solo reía al ver las caras que ponía cuando tenia que sentarme o acostarme.
Hasta el sol de hoy no me presta el carro y siempre me echa en cara que yo no lo cuido y por eso no me lo da, yo defendiéndome diciendo que no fue culpa mía (cosa que es mentira porque si no le hubiera robado el puesto
martes, 13 de noviembre de 2007
¿Spankee o sumisa?
Les cuento que Rafa y yo somos novios oficialmente... sea lo que signifique esa expresión. Desde el 22 de octubre (o quizás el 23 en la madrugada, no estoy segura). No es que me queje, pero tengo que hacer una acotación y una advertencia a todas las spankees que quieran iniciar una relación con un spanker. ¡Tengan Cuidado!
Como ya les he dicho yo tuve suerte de encontrar a Rafa porque él entiende el spanking igual que yo; y también he dicho que yo tengo algo de sumisa y Rafa algo de dom... Pero desde que decidimos formalizar la "relación"; es decir, presentarnos ante el mundo como novios, Rafa ha optado por poner a prueba mi sumisión hacia él. No es que me moleste, pero no todo el mundo es igual y la línea que divide el spanking, con el intercambio de poder y el sado es muy delgada. Ni a Rafa ni a mí nos gusta el sado, pero últimamente me he dado cuenta de que me encanta cederle todo el poder a Rafa y a él le encanta tenerlo y hacer uso de él.
No es nada grave... sigo órdenes, unas más fáciles que las otras. Acostarme a una hora específica vestir de tal o cual manera en alguna situación no es nada que me moleste; pero la última orden de Rafa fue dejar de fumar. Es una orden dificil de obedecer, aunque lo he hecho hasta ahora.
Cuando Rafa y yo nos conocimos él me aseguró que no me iba a prohibir que dejara de fumar a menos que yo quisiera; y le recordé sus palabras cuando me dio la orden. "Antes no eras mi novia"... ¿Eso qué quiere decir? Siempre supe que Rafa tenía algo de machista pero no es hasta ahora que descubro cuán machista puede llegar a ser. Verme arreglar cosas u ordenarme a lavar los platos lo excita muchísimo. "Ese es el lugar de una mujer" dice él.
Comienzo a preguntarme hasta qué punto sería capaz de entregarme y obedecer. Rafa no me ordenaría nada que fuese en contra de mis principios o mis valores, pero me he dado cuenta de que sería capaz de hacer cualquier cosa que él me ordenara. La pregunta es ¿Hasta donde es capaz de llegar mi sumisión? Llevo sólo tres días sin fumar... ¿Seré lo suficientemente sumisa como para dejarlo por completo sólo porque él me lo ordenó? Ya veremos qué tan sumisa soy....
martes, 16 de octubre de 2007
Y afloraron las lágrimas...
Les escribo sentada de lado porque acabo de recibir la peor paliza que Rafa me ha dado hasta ahora y aunque sé que voy a estar al menos dos días sin sentarme bien y que las marcas van a tardar mucho más en desaparecer, también sé que nunca me he merecido más una buena tunda. Sin embargo, la razón de esta entrada es para contarles que por primera vez lloré durante un castigo... No voy a decir que no me costó apartar el orgullo pero no pude aguantar el llanto y terminé llorando como una niña chiquita.Una de las primeras reglas que Rafa me puso fue el que debía manejar siempre prudentemente. Debo confesar que me encanta la velocidad y, para mí, la adrenalina que siento cuando voy corriendo en el carro es similar a la que siento justo antes de ser azotada... así que se pueden imaginar que a la menor oportunidad termino pasando, por mucho, el límite legal. Antes solía picar (hacer carreras) con otros carros pero después de haber tenido dos accidentes serios en los cuales los dos carros han quedado destrozados -aunque salí ilesa de ambos- ya no lo hago; sin embargo en esos dos accidentes nunca iba picando.
El caso es que el fin de semana me fui a la playa y, aunque Rafa ya me había advertido que debía tener cuidado y que no debía correr, sin darme cuenta (y juro que no me di cuenta) la aguja llegó a marcar 170 km/h. Pude haber ido a mucha más velocidad, pero había prometido ir a una velocidad prudencial y, a pesar de que ir por la autopista regional del centro prácticamente vacía es un llamado a pisar a fondo el acelerador, debía mantenerme dentro del límite establecido... quizás un poco más pero hasta ahí. Lamentablemente para mi trasero, mi hermanito no se puede quedar callado y le fue con el chisme a Rafa. Obviamente la "arrechera" (léase cólera) de Rafa no se hizo esperar y me aseguró que me había ganado: “una paliza que vas a recordar por siempre” según sus palabras… y lo decía en serio.
Mientras estuve en la playa, que fue desde el jueves hasta el domingo, tuve que acostarme antes de las 12:00am como parte del castigo. Un día decidí no ir a la playa y quedarme sola en la casa. Rafa me llamó y me ordenó buscar una cuchara de madera, bajarme los pantalones y la ropa interior y darme 40 azotes en las nalgas con todas mis fuerzas mientras las contaba. Luego me ordenó escribir 100 veces “No debo manejar a alta velocidad”. Eso fue sólo el inicio… Obviamente, de regreso no se me ocurrió desobedecerlo y, sin haber recibido la paliza que me había prometido, ya estaba arrepentida. Llegué el domingo y me pasó buscando no sin antes ordenarme que llevara el cepillo de madera. Fuimos a comer y de regreso se paró en una calle oscura y me castigó. A pesar de estar en el carro y que es incómodo de por sí me castigó tan severamente que tuvo que colocar mis brazos bajo sus piernas para evitar que me tapara con las manos y me moviera mucho. Ese castigo fue más por malcriada que por correr pero también había algo de reproche en sus azotes.
Hoy (o mejor dicho ayer) sí me tocaba el castigo, o parte del castigo ya que decidió que por ser tan grave la falta van a ser varios castigos. Todo aquél que ha recibido dos o más palizas en días seguidos sabe que es horrible porque las nalgas ya están adoloridas de la paliza del día anterior. De hecho ya se me habían formado unos morados en las nalgas por la tunda del domingo y me dolían mucho así que intenté pedir clemencia pero fue inútil. Me pasó buscando y nos fuimos a su oficina.
Generalmente cuando entramos a la oficina hablamos un rato de cualquier tema antes de pasar al regaño y las típicas nalgadas sobre la ropa. No obstante esta vez me ordenó quitarme el pantalón inmediatamente y me hizo arrodillarme frente a él mientras me regañaba por mi irresponsabilidad y falta de juicio. Me ordenó colocarme sobre sus rodillas y me dio una buena cantidad de nalgadas bastante fuertes. Generalmente logro mantenerme en la posición durante todo el tiempo y no intento taparme con las manos salvo unas cuantas veces. Pero como ya mi piel estaba sensible de la paliza del día anterior. Me quejé bastante y me moví mucho más, lo cual no le agradó a Rafa y buscó el cepillo en mi cartera mientras me dejaba arrodillada en el suelo con las manos en la cabeza.

Yo le rogué que no me pegara con el cepillo pero él no escuchó mis súplicas. En serio odio el cepillo… Otras spankees dicen que prefieren el cepillo al cinturón pero yo no. No es que me guste la correa pero la prefiero al cepillo, no sé por qué pero el dolor que me provoca la madera es insoportable. Además, la intensidad y la rapidez con la que Rafa usa el cepillo hacen que me arda más. Rafa dice que jamás ha usado toda su fuerza al pegarme… que nunca lo haría pero yo podría jurar que más de una vez lo ha hecho, y si no es así prefiero no probarlo.
Me colocó en cuatro (de perrito) y me dio los primeros golpes con el cepillo pero como me movía demasiado terminó sentado en el piso conmigo sobre sus rodillas y luego yo totalmente acostada sobre el piso. Tanto me moví, grité y pataleé que Rafa se molestó y pasó a la correa. Él dice que, al parecer, yo sólo entiendo con ella. Yo le digo que no es cierto, y en más en este caso. Estaba arrepentida de haber manejado a esa velocidad desde mucho antes de que me castigara. Al rato me envió de rodillas al rincón mientras leía la tarea que me había ordenado hacer.
La tarea consistía en escribir en una hoja cinco razones por las cuales no debo correr. Realmente la hice 10 minutos antes de que Rafa llegara a buscarme y no pensé mucho así que escribí:
1. Puedo perder el control del vehículo.
2. Puedo atropellar a alguien que esté cruzando la calle.
3. Puedo chocar con otro carro.
4. Puedo salir herida o muerta así como cualquier persona que esté alrededor.
5. Es ilegal.
Y aquí es donde comienza la historia de cómo lloré. Rafa había colocado la hoja sobre la mesa y me ordenó colocarme con los brazos apoyados sobre la mesa mirando a la hoja de papel con la espalda arqueada y mis nalgas expuestas. Colocó encima de la mesa el cepillo y la correa y me preguntó cual prefería… obviamente le contesté que ninguna. Así que decidió usar las dos más su pesada mano.
Me hizo leer cada una de las reglas dándome un azote por cada palabra. Cuando decía más de dos palabras seguidas o la decía antes de que me lo ordenara volvía a comenzar. Además intercambiaba los instrumentos varias veces y me hacía repetir las frases hasta que estaba convencido de que las había entendido bien. Estuve más de media hora leyendo y escuchando sus regaños… jamás me había hablado tan fuerte ni había sido tan severo. No sé si fue porque me hizo dar cuenta de que fui muy irresponsable y todo lo que pudo haber pasado, los azotes tan fuertes que me daba, la vergüenza que me daba estar casi desnuda, la presión de leer pausadamente cada palabra o la forma en que me regañaba, o quizás el conjunto de todas las anteriores pero después de la segunda vez que repetí la primera razón para no correr las lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas. Al principio intenté contenerlas pera luego no pude resistirme más y me sentía tan mal por haber manejado como lo hice que no pude evitar desmoronarme.
La descarga emocional que sentí fue increíble. Me encantó el desahogo que logré a través de mis lágrimas y la combinación con la vergüenza que sentía por el hecho de que Rafa me viese llorando fue inigualable. No creo que sea una experiencia que se repita a menudo, pero sin duda alguna ya Rafa descubrió cómo quebrar mi orgullo y mis defensas y seguramente no será la última vez que lo logre.
No sé qué pasaba por la mente de Rafa cuando me veía llorando, aunque casi todo el tiempo tuve la cabeza baja para que no me viera; sin embargo no pareció conmoverse con mis lágrimas y me azotó hasta que estuvo convencido de que había aprendido mi lección. Luego me levantó, me sentó sobre sus rodillas, me abrazó y me besó recordándome que todo lo hace por mi bien y porque me quiere mientras secaba mis lágrimas.
Es tardísimo y no me di cuenta de la hora. Tenía permiso de quedarme despierta hasta la 1:00 am pero espero que Rafa entienda que estaba escribiendo esta entrada y no decida castigarme por esto.
Ahora bien… mientras esperamos la tercera y última parte del relato del regalo de cumpleaños de Rafa me gustaría saber ¿Que sienten los spankers cuando ven a su spankee llorando durante una buena tunda? y ¿Qué sienten las otras spankees cuando lloran? Espero sus respuestas.
jueves, 4 de octubre de 2007
¿Por qué soy Spankee?
En esta oportunidad quiero hacer referencia a un artículo publicado por Jano en Azotes y Nalgadas el 22 de febrero de 2006 y que no había tenido la oportunidad de leer. Su interrogante principal es "¿Qué pasa en la psique o el cuerpo de la spankee? ¿Cuál es la causa primigenia que las pone en manos del spanker? ¿Cuál es la etiología de su placer? (Sabemos o creo yo saber, que la spankee nunca va a confesar o admitir verbalmente que le gusta ni a pedir directamente que la castiguen: al menos, eso es en nuestro caso) ¿Qué mecanismos se disparan en ella (o en él) para que el dolor se convierta en placer?"
martes, 2 de octubre de 2007
Quiero llorar y no puedo
Me ordenó leer el relato (que en físico tiene tres páginas) mientras me azotaba a veces con la correa para llegar a los 8 azotes que le debía. el resto del tiempo me daba nalgadas o me halaba el cabello y me repetía que leyera más despacio (obviamente en esta situación una quiere leer lo más rápido posible para que el martirio termine más rápido).
Entre la presión de estár recostada a la mesa desnuda de la cintura para abajo, intentando leer lentamente un escrito de 3 páginas en Garamond 12 a espacio sencillo, mientras era nalgueada y azotada con una correa que debían ser 8 azotes los cuales obviamente no estaba contando por lo que pudieron haber sido 6, como 10 (aunque Rafa jura que sólo fueron sólo 8) Como yo no sabía cuantos iban siempre estaba esperando el siguiente... Rafa luego me comentó que me iba a preguntar cuantos iban y si me equivocaba comenzaba de nuevo... gracias a Dios que no lo hizo porque no sólo no llevaba la cuenta, sino que si lo hubiese hecho seguramente sí me habría puesto a llorar.
El caso es que mientras leía la voz se me cortaba y tenía un nudo en la garganta, pero entre mi orgullo y el miedo que tenía a qué podía ocurrir si me detenía a llorar -Porque ya me había detenido tras algún azote muy fuerte con la correa y siempre recibía una fuerte nalgada con la orden: "sigue leyendo"-.
Si alguna vez en estos dos meses he estado a punto de llorar ese fue el momento y siempre que lo recuerdo me dan escalofríos. Sin duda alguna el llanto es algo más psicológico que físico y estoy segura que Rafa está buscando alguna manera de quebrar mi orgullo y mis defensas... Ya veremos qué ocurre.
No se desesperen... yo también estoy esperando el relato de lo que ocurrió el domingo, que fue cuando le di su regalo de cumpleaños a Rafa... Así como ustedes, yo también me muero por leerlo, ya prometí presionarlo un poco para que lo escriba lo antes posible. Muchos saludos...
